Piaggio Carnaby Cruiser 300

Piaggio Carnaby  Cruiser 300 ie

El manejable Piaggio Carnaby copia el ejemplo del Beverly Cruiser y se transforma en un scooter de diseño con cromados, faro redondo y nuevo motor 300 cc. Jesús Lázaro/ Fotos: Juan Sanz.

Ya te hemos contado en anteriores ocasiones que el Carnaby es el modelo más equilibrado entre los scooter «rueda alta» de Piaggio, a medio camino entre la ligereza del Liberty y la robustez del Beverly. Desde el primer modelo 125 cc que salió de la cadena de montaje de Pontedera a finales de 2006, se le puso la etiqueta de «anti-Scoopy», sin embargo, en España no ha podido acercarse a las ventas del exitoso Honda. Aun así, Piaggio tiene plena confianza en el Carnaby, de hecho ésta es la tercera versión ya que se renovó en 2008 y se añadió a la familia el modelo de 250 cc.

Para transformar el Carnaby, Piaggio sólo ha tenido que adaptar su propio concepto «Cruiser» que ya creó con el Beverly Cruiser. El frontal es el que asume la mayoría de los cambios estéticos. La óptica se concentra en el manillar, donde se ha situado el faro delantero, con ese aire retro tan de moda en estos tiempos. Junto al faro, dos intermitentes sobresalen a cada lado, de una inspiración muy motociclista. Los cromados ahora inundan todo el scooter y lo personalizan en los puños, la piña y los retrovisores.

Piaggio Carnaby  Cruiser 300 ie El cuadro de instrumentos es de nueva factura, totalmente analógico, pero demasiado escaso de información en detalles tan prácticos como el un reloj horario. Normalmente este tipo de «restyling» se suele penalizar el lado práctico por el lado estético y también pasa con el escudo, que tiene dos guanteras pero están abiertas, así que no dejes nada de valor dentro o quedará a la vista de todo el mundo. Sin abandonar la parte delantera, el Cruiser ha perdido la cúpula derivabrisas que tan bien funcionaba en el Carnaby, por tanto, aunque este «trescientos» es el Carnaby de más cilindrada, su lado rutero está muy limitado por este aspecto.

Parece otro
Si estás familiarizado con el Carnaby, el Cruiser te parecerá otro. Además de lo que te acabo de contar, los plásticos se han modificado por completo, lo mismo que la parrilla trasera y el asiento; pero estamos frente al mismo scooter tan ágil y manejable en ciudad. Y es que el Carnaby Cruiser sigue siendo un ciudadano de primero, a pesar de su cilindrada, es más, su cilindrada extra juega a su favor en las calles.

Piaggio Carnaby  Cruiser 300 ie El nuevo motor QUASAR de 278 cc arrasa con su antecesor en las salidas y las recuperaciones, y esto frente al tráfico urbano siempre te da un plus de seguridad. En carretera llega puntas de velocidad de 127 km/h reales, una cifra más que aceptable y una muy buena opción para los que vivís en el extrarradio y tenéis que entrar a diario por carretera a la ciudad.

Su esencia siguen siendo sus ruedas de 16’’ –con nuevo juego de llantas en color negro–, que lo encasillan en el segmento de moda en los scooter. La estabilidad está asegurada en este modelo, así como la manejabilidad gracias a su peso contenido. Su diseño hace que te sientas cómodo a sus mandos, pero a poco que seas alto puede sentir encajonadas tus piernas contra el escudo. Por otro parte, gracias a la plataforma plana puedes mover tus pies a tu antojo, además de las ventajas en sí que conllevan para el transporte de objetos. Sin duda, la mezcla de plataforma plana y gancho portabultos es un buen ditio para llevar algo de relativo tamaño en el Carnaby porque el hueco es muy reducido –cabe un jet– y las guanteras inseguras. Claro que Piaggio ha incorporada una nueva parrilla –la misma que al Piaggio X7 300 Evo–, más alargada que la anterior versión.

En el Carnaby Cruiser, como en su versión anterior, Piaggio ha hilado muy fino con la parte ciclo. Los dos discos de 260 mm delante y detrás detienen con absoluta seguridad el scooter, y eso lo notas. Las suspensiones, por su parte, son firmes pero no duras, algo tan importante para ti como para tu acompañante, que además puede apoyar los pies en los estribos independientes.

Piaggio Carnaby  Cruiser 300 ie El Carnaby Cruiser es un ciudadano con ansias de rutero y una cucharada custom. Pero ante todo es un «rueda alta» que intenta encontrar su sitio en un segmento dominado por el Scoopy y su hermano Liberty. Por sólo 250 euros más que la versión estándar de «dos y medio», este Cruiser tiene en el diseño su mejor baza y para explotarlo saca todos sus genes italianos para presumir de scooter en los semáforos.

NOS GUSTA

  • Plataforma plana: De lo más práctico, ya que compensa en parte la poca capacidad de carga de su hueco. Además, permite alojar los pies a tu gusto.
  • Faro delantero: Aparte de que es la esencia de la estética Cruiser de Piaggio, ilumina a la perfección, mejor que la versión estándar.
  • Parrilla: Gracias a su nuevo diseño, que había estrenado el X7 300 Evo, se ha alargado y permite tranportar objetos contundentes en la parte trasera.
  • Estribos independientes: El confort del pasajero también es importante y cuando no lo lleves se integran en la carrocería.

PUEDE MEJORAR

  • Cuadro de instrumentos: Dos relojes analógicos indican la velocidad y las revoluciones. Además, tienes nivel de gasolina, cuentakilómetros parcial y total, y diversos testigos… pero ¿dónde está el reloj horario?
  • Hueco: Ni ancho ni profundo. Podrás llevar en él un casco tipo jet, aunque nosotros siempre preferimos que utilices un integral.
  • Sin pantalla: El precio que hay que pagar por la estética. La pantalla que tiene el Carnaby se pierde en este Cruiser y eso lo notas a poco que cojas velocidad y sientas el aire en el casco.
  • Guanteras: No son muy capaces, pero lo peor es que están abiertas así que procura no dejarte la cartera, las llaves o los papeles porque lo verán todos.
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