Abrió, y cerró, sus puertas el Salón de Milán y, junto con los comunicados «en paralelo» de novedades por parte de las marcas que decidieron no estar en esa cita (Honda y Yamaha), ya sabemos cómo se presentará la próxima temporada: ninguna gran sorpresa, como podíamos esperar en un clima todavía de crisis económica general, y en las motos en particular.
Las marcas tienen tan claro como nosotros que no hay mejor medida anti-crisis que ofrecer mejores motos, pero también es importante no dejar hueco en ningún segmento; un ejemplo «de libro» de esto es el de KYMCO, que en un mercado que cae un 40 por ciento está creciendo precisamente un 40 por ciento, y que este mismo mes presentaba el modelo que faltaba en su catálogo, un scooter 125 económico; en este momento el segmento más vivo, con diferencia, de nuestro mercado es el de los 125, y KYMCO ha sabido aprovechar para posicionar varios modelos muy bien, de ahí su éxito, mientras otras marcas sobreviven gracias a que sus 125 siguen «funcionando».
Para 2010 todos han añadido o retocado lo que tenían, y apenas hay nada destacable por encima de 250 cc… Lo que sí es destacable es que ya van llegando modelos híbridos o eléctricos, aunque mi opinión particular es que para estos (eléctricos) hay todavía mucho hueco y el primero que sepa aprovecharlo bien sacará mucho, mucho, partido: incluso sería campo abonado para marcas de coches, ya que una moto no necesita tantas pruebas de homologación (poner un coche en la calle es una pesadilla) y así podrían poner a prueba la tecnología de baterías, electrónica o motores en uso, y adelantarse años a la competencia.
La tecnología para que tengamos scooter de prestaciones (potencia y autonomía) equivalentes a los actuales 125 ya existe, créeme porque lo conozco, y existe a precio asequible; sólo necesitamos que alguien «grande» se anime a ponerla en la calle…
