TGB X-Motion 300i

TGB X-Motion 300i

TGB sabe de motos. En 1965 se creó la Taiwan Vespa Co., dedicada a la fabricación de Vespa con licencia Piaggio. Asociada a esta empresa nació Taiwan Golden Bee (TGB) en abril de 1978, que empieza a fabricar, con tecnología Piaggio, piezas para Vespa como amortiguadores, motores de arranque,  volantes magnéticos, adhesivos, etc.

Actualmente tiene dos plantas de producción. En Ping Tung produce los bloques de transmisión para sus motos y para otras firmas como Piaggio, Rotax, Peugeot, Minarelli, Morini, Polaris y SYM. En la fábrica de Youn An fabrica los motores y ensambla sus motos, scooter y ATV.

La empresa Onex importa los scooter TGB desde mayo de 2008. Y estos dos años han servido para consolidar la marca taiwanesa en España. Sirvan estas líneas para decir que TGB no es una “marca china” del montón, sino que está junto con KYMCO y SYM entre las marcas asiáticas más fiables, sin contar, por supuesto las japonesas.

300
Las marcas taiwanesas han sabido apreciar bien pronto las bondades de la categoría de 300 cc. Los motores de 250, que tuvieron sentido mientras estaban exentos de pagar impuesto de matriculación, se quedaban algo cortos en carretera abierta y autovías para desplazamientos medios-largos. Por esto, muchas marcas, entre ellas Piaggio o la misma TGB, han optado por engordar ligeramente el motor de “dos y medio”, en el caso del X-Motion hasta los 264 cc (aumentando 2 mm el diámetro del pistón), para permitir mejorar las prestaciones y el par motor lo suficiente para convertirlo en un scooter GT de verdad.

Motor
El motor es un monocilíndrico de 4T, refrigerado por agua, con inyección electrónica y 4 válvulas, que es todo suavidad, sobre todo si lo comparamos con el de un KYMCO Super Dink, por ejemplo, que es un 3oo de verdad. Sin embargo si lo comparamos con el motor de la versión 250 la mejora en prestaciones de este X-Motion ha sido bestial. En la aceleración corta (0-30 km/h) ha pasado de 3,1 segundos a 2,4 y en la aceleración larga (0-90 km/h) la ganancia ha sido todavía mayor: de 13,2 a 10,6 segundos. Lo que confirma que este 300 estira mejor que el 250, un dato que corrobora nuestro GPS de alta precisión, con el que medimos una velocidad punta de 133 km /h reales (por 125 km/h del modelo de “dos y medio”).

A pesar de la llegada del 300, TGB mantendrá, al menos por ahora, el 250 en el mercado y también en ambas cilindradas está disponible la versión R, tuneada con doble silencioso, discos de freno ondulados y detalles en color rojo como las pinzas de freno y pantalla oscura y más baja que la original.

Chasis
En cuanto a la parte ciclo, cumple dignamente a la altura de su motor. Si bien es cierto que no estamos ante un scooter de carácter deportivo y las geometrías de su chasis y tarado de suspensiones exigen que anticipes las maniobras con antelación y no hagas correcciones bruscas en plena curva o en frenada. El tren delantero es algo nervioso, mientras que los amortiguadores traseros (con botella separada) nos parecieron algo blanditos y rebotones con mal asfalto o al pasar por encima de baches. La parte positiva es que si no vas con el cuchillo entre los dientes, que no es plan, no te dará ningún susto y todo serán alegrías.

Los frenos cumplen con suficiente, pero echamos de menos algo más de mordiente y algo más de tacto también, porque las manetas se sienten muy esponjosas y hay que apretarlas con ganas si quieres frenar de verdad. Su volumen y peso se mueven mejor con tráfico fluido que zigzagueando entre coches en un atasco.

Equipamiento
Las parte más positiva llega cuando hablamos de su equipamiento… Y es que cuando te ofrecen un scooter 300 por poco más de 3.000 euros lo más fácil es pensar “aquí hay gato encerrado”. Sin embargo, basta echarle un vistazo a los acabados y a su equipamiento de serie para darse cuenta de que realmente TGB ofrece mucho por muy poco.

Bajo el hueco caben dos cascos integrales y tienes una toma de corriente de 12V para el cargador del móvil, GPS, o lo que quieras. Su capacidad de carga se completa con una gran guantera con cerradura en el escudo. La posición de conducción es cómoda y el pasajero tiene sitio de sobra y estriberas independientes que se despliegan automáticamente accionando el resorte con el pie.

Los mandos e interruptores se agrupan en dos pequeñas piñas muy accesibles y colocadas de forma ergonómica. Es una pena que su pantalla sea tan baja y estrecha, porque nuestras manos, hombros y casco quedan desprotegidos. Por su parte, los retrovisores con carcasa tipo coche, vibran ligeramente y hacen ruido. El sistema elegido por TGB para el freno de estacionamiento es sencillo y económico, pero muy efectivo: un tope en la maneta de freno derecha de fácil accionamiento y que te permite estacionar con seguridad en una pendiente o parar plena rampa del garaje para buscar la llave.

Otra buena noticia es que el X-Motion dispone de un catálogo de accesorios para personalizarlo y mejorar algunos aspectos como la frenada (disco ondulado de 260 mm como opción), protección aerodinámica (pantalla XL o cubremanos), capacidad de carga (parrilla portabultos trasera) o el confort del pasajero (respaldo). Por lo que cuesta de serie, bien puedes permitírtelo.

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